viernes, 24 de junio de 2011

Rabia

Te vi, te miré y quise abrazarte. Eché de menos tu calor... Estabas frente a mi, mirándome a los ojos pero no fui capaz. ¿Por qué? Te echo de menos. Echo de menos ese suave olor que desprendes, echo de menos tu forma de acariciar cada rincón de mi cuerpo. Tan sólo quería un abrazo, ¿Por qué no pude? ¿Por qué desperdicié esa oportunidad? Sólo necesitaba que sonrieses, te acercases a mi y me abrazases... ¿Tan complicado era? Para mi sí... Deseaba decirte que lo siento, que no quería que pasase todo esto, que no había tenido planes para el futuro... Pero una vez más... Fracasé. ¿Por qué era todo tan difícil? Me sentía impotente. ¿Qué debía hacer? Mi cabeza y mi corazón no querían lo mismo... ¿Cómo elegir? Lo sentía tanto... Y esa rabia interna se expresó en forma de llanto. Ni aún así fuiste capaz de abrazarme. Me tenías frente a ti, mirándote a los ojos mientras las lágrimas resbalaban por mis mejillas, pero tampoco tú fuiste capaz de hacer nada. Odiaba esa situación. Te quiero. ¿Por qué no podía abrazarte si es lo que quería? Tampoco podía ser tan difícil. ¿Por qué me era tan difícil expresarme cuando tú estabas delante? Todo sería mucho mas fácil si pudiese expresarme... Pero de mi boca no salía ni una sola palabra... ¿Por qué? ¡Cuantas preguntas! Y ni una sola respuesta... ¿Por qué? ¿Por qué no puedo tener una respuesta?  ¿Por qué no puedo abrazarte...?

No hay comentarios:

Publicar un comentario