Hacía tiempo que no sentía el calor del sol cuando aquel día, de repente, dejó de llover. Miré al cielo con aquella sensación difícil de describir que está entre el miedo y la emoción. ¿Qué era aquello azul que aparecía entre las nubes? ¡Qué color más hermoso! Echaba de menos la claridad de la luz, y ese hogareño techo que es el cielo para nosotros.
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